La realidad en la que vivimos hoy en día es compleja, dura en ocasiones, incomprensible a veces. Nuestra postura ante lo que sucede a nuestro alrededor depende en gran parte del cómo miramos esa realidad. Frecuentemente nos vemos obligados a percibir la vida como una sucesión de hechos desagradables, tristes, desmotivadores, truculentos, incluso violentos. Y nada más.

Dios nos invita a mirar más allá. No quiere negarnos la realidad tal y como es, pero nos exhorta a reconocerle allá donde miremos; la vida va a resultarnos más plena, alegre y llena de sentido si somos capaces de hacer una lectura creyente de la realidad.

Aquí encontraremos una serie de videos que nos ayudarán a mirar de otro modo la vida, no cerrando los ojos ante lo que nos desagrada, ante lo incómodo, sino haciéndolo pasar por Dios, tratando de descifrar su mensaje de amor, paz y libertad donde posemos la mirada, principalmente en el hermano que, de un modo u otro, nos ayudará a estar más cerca de Dios.

Esperamos que estos videos sean, al menos, una pequeña ayuda para tocar y convertir nuestros corazones para que, desde ahí, desde esa otra mirada, colaboremos en construir el Reino de Dios.

Frecuentemente en nuestras vidas nos encontramos con situaciones en las que tenemos que luchar para salir adelante, que nos suponen retos que encarar y superar. Aunque no sea de nuestro agrado, algunas de esas situaciones tienen un carácter competitivo, pues tenemos que superar a otros para conseguir nuestros objetivos. El modo en el que afrontemos estos trances y las decisiones que tomemos en ellos nos definen como personas. He aquí un ejemplo en uno de los ámbitos más competitivos de la sociedad: el deporte de élite. Estas dos atletas, estadounidense y neozelandesa, sufren un incidente en carrera y en lugar de tratar de seguir sin pararse a mirar atrás, ambas deciden preocuparse por su rival, que ya no lo es, sino que se convierten en compañeras en el dolor, en el esfuerzo y en la adversidad. Se ayudan mutuamente y, en lugar de rendirse, siguen en carrera para terminarla.

Otras atletas se llevaron los laureles olímpicos; estas dos deportistas triunfaron en el corazón de todos aquellos que fueron testigos de la carrera, pues decidieron mirar a aquel que estaba a su lado y que necesitaba ayuda, antes que poner por delante sus propios intereses.

Cada madre es única.  A todas ellas, nuestro homenaje lleno de cariño, admiración y agradecimiento en forma de este vídeo.

 

¿No te sucede a veces que no sabes qué regalar, incluso a la gente más cercana? Este puede ser el mejor regalo…

 

Una asignatura diferente, una asignatura apasionante.

 

El Reino se construye cada día. Y da frutos.

 

“Les aseguro que esta viuda pobre ha dado más que todos los otros que echan dinero en los cofres; pues todos dan de lo que les sobra, pero ella, en su pobreza, ha dado todo lo que tenía para vivir.” (Mt 12, 43-44)

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